-Jane: hahaha no no me molestaría, pero pronto me encargaré de terminar con su vida créeme.
-Nina: No es posible Jane.....Jeff es inmortal, nadie lo puede matar.
-Jane: Slenderman sí puede y yo también.
-Nina: Jeff odia a Slenderman, pero Slenderman no quiere matar a nadie, el solo quiere amigos y Jane perdona que te lo diga...pero no creo que puedas matar a Jeff.
-Jane: ¿Por qué lo dices?
-Nina: Porque tu crees odiarlo de verdad...pero eso solo lo crees, yo estoy enamorada de el desde los 11 años.
-Jane: ¿No tu novio es Eyeless Jack?
-Nina: Sí, pero porque Jeff nunca ha querido algo más hasta donde veo.
-Jane: No vayas a dormir, no vas a despertar.
Me salí de la casa y caminé por el bosque, me senté en mi piedra favorita de hasta arriba de la montaña, donde puedo ver la luna y toda la cuidad donde mato gente, entonces alguien se sentó a mi lado.
-Scolinex: Hola Jane.
-Jane: Hola... no deberías estar aquí, podría matarte.
-Scolinex: Tu me ayudaste, me permitirías ser tu amigo??
-Jane: Yo no tengo amigos, yo odio todo, en especial a Jeff The Killer.
-Scolinex: Sí...se lo que te hizo ese desgraciado, permítete conocerte..por favor.
-Jane: De acuerdo--me levanté y caminé de regreso-- solo no vayas a dormir, no vas a despertar
Jeff había desaparecido de nuevo, pasó 1 mes y por fin me quitaron los yesos, ya estaba completamente en movimiento, todas las noches después de matar platicaba un rato con ese chico Scolinex, quien después de seguir mis pasos así como Nina siguió los pasos de Jeff, se volvió Scolinex The Killer, me conocía bien y yo a el, eramos buenos amigos.
Era una noche como las demás estaba platicando con Scolinex cuando el me robó un beso.
-Jane: No, no lo hagas por favor--me quité--.
-Scolinex: ¿estás enamorada de alguien más?
-Jane: No....es solo que...
-Jeff: Es solo que es mía--apareció Jeff detrás de mí, me espantó y brinqué al sentirlo a mi lado, el me tomó de la cintura cargándome y se aventó de la montaña llevándome con el.
-Jane: Jeff!! ¿¡Qué demonios haces aquí!?--grité mientras caíamos, el me tenía perfectamente bien abrazada, solo me miraba con esa sonrisa perturbadora--.
Entonces caímos en unos árboles hasta llegar al suelo, me había lastimado de nuevo mi brazo y mi pierna, no al grado de que se rompieran, pero si me lastimé de nuevo, me levanté y hice varios cortes en su brazo, empezó a sangrar, el hizo lo mismo y los dos quedamos manchados de sangre.
-Jeff: ¿Que parte de solo eres mía no entendiste?--movió la cabeza da lado mientras sonreía viéndome--.
-Jane: y tú que parte de no soy de nadie y mucho menos tuya no entendiste?
-Jeff: Rebelde, así me gustan, pero entiende que solo eres mía, incluso te mataría si tuviera que dejarte ir Jane.
-Jane: Que dejes de decir idioteces!
-Jeff: Siente la sangre Jane, siente la muerte!
Me besó...¿por qué rayos cada vez que me besaba no lo podía quitar de mí?
-Jeff: Mataré al idiota ese si se te vuelve a acercar.
-Jane: El idiota ese es mi amigo y no te metas en lo que no te importa--puse una cara molesta--.
-Jeff: Te juro que le cortaré el cuello así como se lo corté a mis padres--sonrió-- que no me obligue a subir en este momento a hacerlo porque me conoces bien Jane, sabes que lo haré--rió con locura--.
-Jane: No tienes razones estás demente!
-Jeff: Si las tengo.
-Jane: ¿Por que no solo me dejas en paz? de todos modos sabes que te mataré en el momento que menos te lo imagines.
-Jeff: Hahaha, Jane, ten por seguro que tengo razones y aunque no las tuviera, ese tipo me cae mal.
-Jane: ¿Cómo te puede caer mal? ni lo conoces, aparte el no te hizo nada tu lo estabas quemando con Nina cuando llegué.
-Jeff: Así que es ese imbécil
-Jane: Cállate idiota, solo déjanos en paz ¿entiendes?
-Jeff: No--torció el gesto molesto--.
Se veía algo adorable, ¿qué? por supuesto que no, es un maldito psicópata, ¿cómo va a dar ternura?. Había estado pensando desde hace días, supe que necesitaba otra táctica para matar a Jeff, ya había fallado en varios intentos de matarlo a fuerza pura, así que sonreí.
-Jane: Seguro Jeff.
-Jeff: ¿Seguro qué?--estaba cruzado de brazos--.
-Jane: Ven, sígueme.
Caminamos en la oscuridad, esa canción....Sweet Dreams no se me salía de la mente, como si estuviera sonando en el eco de la anochecer friolenta. La única luz, era la de la luna blanca, los lobos aullaban, caminé hacia el río, el estaba a mi lado, la luna a su punto máximo nos iluminó dejando deslumbrar si piel blanca, blanca llena de sangre, esa sonrisa perturbadora y esos ojos negros penetrantes, su largo cabello negro, todas aquellas manchas de sangre en su ropa....
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