-Jane: No te entiendo--fruncí el ceño--.
-Jeff: No es que quiera matar a Nina, pero ella me obligó y lo tengo que hacer.
-Jane: ¿por qué te obligó?
-Jeff: Hizo una mal jugada detrás de mí e involucró a el estúpido de Slenderman, Ben y Alicie tuvo la valentía de decírmelo.
-Jane: ¿Qué te hizo?
-Jeff: Esa ingrata quiere matarte a ti y a mí.
-Jane: Pero ¿por qué?--no me sorprendía--.
-Jeff: Alicie no me dijo nada sobre ti, pero es obvio si me quiere matar a mí.
Torcí el gesto.
-Jeff: Ven, salgamos de aquí, deshazte del cuerpo y vamonos a Bloody Streets.
-Jane: Jeff, me tengo que quedar aquí un pequeño tiempo.
-Jeff: ¿Por?
-Jane: Tengo que hablar con unas personas y matar a otras y es complicado volver ahora, dame un par de semanas y me verás por allá, normalmente solo había ido ahí para matarte, pero pues ya ves.
-Jeff: Como quieras, pero esta noche te quiero invitar a un lugar.
-Jane: ¿A cual?
-Jeff: Dame tu mano--se la di--.
Me subió a su espalda y salió corriendo por las oscuras calles, cuando llegamos a un restaurante muy elegante, vi mi ropa y agradecía que siempre acostumbraba a vestir elegante, era extraño a ambos nos daba repulsión y una horrible sensación estar entre tanta gente, al parecer no estaba entre sus planes matar en este momento, Jeff tenía reservación, que extraño, subimos al segundo piso y nos sentamos en una mesa para dos afuera, en el balcón, la luna era testiga de nuestra velada, de nuestro escape. Entre la oscuridad de la noche me hacía sentir realmente viva, yo amaba la oscuridad.
Estuvimos cenando de una manera muy...¿romántica?, al parecer, yo sabía lo que hacia perfectamente, estaba dándole la espalda a mi familia que descanse en paz y a mi misma por intentar algo con Jeff, pero estaba decidida, ya no era la misma niña de antes. Sería capaz de dejar todo mi pasado atrás por el.
Cuando sacó su mano de su bolsillo y tomó la mía.
Mi corazón
latía a toda velocidad, no sabía si era por estar en este momento así, algún
problema dentro de mí o solo por el simple hecho de estar aquí, la mesa que
estaba a nuestro lado igualmente afuera, en el balcón era una pareja con otro
hombre en frente, hablaban sobre monstruos, fantasmas, demonios, espectros,
vampiros y asesinos, pero no asesinos normales, aquellos
asesinos que parecían toda esta clase de monstruos y seres malvados, con
algunos poderes extraños y un físico realmente aterrador, otros ocultaban su
maldad en una belleza extrema pero muy extraña, nos reímos Jeff y yo.
-Mujer: Es
como autonombrarnos “Cazadores de Killers” todos estos seres matan
despiadadamente, es por eso que se me ocurrió ‘killers’ todos sin duda alguna
lo son.
-Hombre:
Eso está perfecto, ¿Cuándo saldremos?
-Mujer:
Estuve investigando y precisamente los asesinos más buscados por matar
cruelmente y no son precisamente humanos, desaparecen o se saben ocultar muy
bien, son personas muy extrañas, he aquí estos me llamaron más la atención de
todos los que hay—dijo la chica, quien era la pareja del sujeto de al lado, yo
los podía ver de frente, pero traía mis
lentes de sol para que no se inquietaran o se dieran cuenta de quiénes éramos,
Jeff traía un paliacate negro cubriendo su boca y mejillas e igualmente traía
lentes, no nos podíamos arriesgar a que nos descubriera la gente— El número 1#
es Jeffrey Woods, mejor conocido como Jeff The Killer, la segunda es Jane Arkensaw, mejor conocida como Jane The
Killer, y la otra es una chica igual, Nina The Killer.
-Hombre:
¿Nina The Killer?
-Mujer:
Exactamente, esta chica tiene 16 años, al parecer y de acuerdo con su historia
ella quería seguir los pasos de Jeff, y
Jane al contrario, ella fue arrastrada a la oscuridad y a los asesinatos por
Jeff.
-Hombre:
¿Qué edad tiene la chica llamada Jane?
-Mujer: 21,
al igual que Jeff, ambos tienen la misma edad, eran vecinos y asistían a la
misma escuela Secundaria.
-Hombre:
¿Alguna de ellas es su pareja?
-Mujer:
Según como relata la historia, Nina ha estado enamorada de él durante toda su
adolescencia y por el contrario Jane
ahora lo que quiere es matarlo.
-Hombre:
¿Ahora?
-Mujer: Igualmente
antes de que sucediera todo esto estuvo enamorada de el.
-Hombre: ¿Y
él tiene algún tipo de atracción hacia alguna de ellas?
-Mujer:
Bueno, al parecer Nina no le interesa, al parecer se siente atraído
intensamente hacia Jane, su desprecio por parte de ella es lo que más le parece
atractivo y excitante.
-Hombre:
¿Iremos por ellos?
-Mujer:
Claro que sí, los exterminaremos.
-Jeff: Par
de idiotas—rió conmigo—no tienen ni idea de lo que dicen, jaja ya oíste Jane,
nos van a exterminar.
-Jane:
Hahaha, sí, déjalos.
-Jeff: ¿Los
mataremos terminando la cena?
-Jane: No,
hay que matarlos sí, pero en el momento adecuado.
-Jeff: Como
digas.
La pareja y
el otro sujeto pagaron y se fueron. Pasó el tiempo y entonces tomó mi mano y
metió una cajita negra en la mía, parpadee sorprendida.
-Jeff:
Jane, yo sé que es algo pronto, que yo no soy el tipo perfecto, pero si algo
juro en mi poca cordura y locura también es protegerte y quererte todo el
tiempo que nos quede de vida, sobre cualquier cosa. Entonces Jane Arkensaw, ¿me harías el honor de ser mi
esposa? –noté que temblaba y estaba nervioso, sus oscuros ojos delataban su
nerviosismo, aquello fue inesperado, pero me sentí nerviosa, no sabía que
responder, aunque sabía perfectamente lo que quería.
-Jane:
Sí—susurré dejando relucir una deslumbrante sonrisa, le brillaron los ojos de
gusto--.
-Jeff:
¿Dijiste que sí?—no lo podía creer--.
-Jane: Sí,
si dije que sí.
Nos
levantamos de las frías sillas y nos abrazamos fuertemente, me cargó de la
cintura dando vueltas. Sentía un tipo de emoción especial recorrer mi cuerpo,
estaba muy contenta, ¡me iba a casar! No
lo podía creer, el mismo hombre que me arrebató mi felicidad me
la estaba dando ahora mismo. Era hora de olvidar mi plan por completo, a
cualquiera le parecería una semejante locura, mía y de Jeff, pero más de mi
parte. Pero llegué a una conclusión ¡Qué importaba! Si todo se trataba de mí
felicidad estaría dispuesta a casarme con Jeff sin ganas de apuñalarlo, y sin importarme el
mundo ni el pasado. Nunca más volvería a desear matarlo, era demasiado extraño
decirlo, pero ahora se trababa de mí y de él. ¡Que los demás digan lo que
quieran!
Salimos del
lugar y al llegar a mi casa ya no estaba Scolinex, que extraño, no recuerdo
haberme deshecho del cadáver. Pero estaba bien, volvería con él al bosque de
Bloody Streets, a casa de Nina, Slenderman, quien fuera, pero volvería con mi prometido,
que felicidad, una felicidad muy, muy sangrienta.
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