Caminé hacia donde estaba, el también con los pasos se iba alejando más y más, entré directamente a los pinos más altos que se encontraban en frente de mí y seguí caminando por el pasto, el día nublado encajaba perfectamente.
-Jane: Scolinex--grité--.
Entonces en una roca algo alejada de la fiesta se detuvo.
-Scolinex: ¿por qué Jane? ¿por qué?
-Jane: Te creí...muerto.
-Scolinex: Estaba a punto de morir y se fueron y me dejaron ahí.
-Jane: Yo creí que estabas muerto! ya no habría caso llevarte a un hospital o algo ¿entiendes?
-Scolinex: Y lo peor es que....te acabas de casar con él, con ese maldito enfermo!
-Jane: Oye, no te voy a permitir que hables así de mí marido.
-Scolinex: ¿por qué eres tan dura y cruel conmigo? Jamás te he hecho daño, te ofrecí mi amistad sincera, te amo Jane!!
-Jane: Basta!--cerré los ojos-- Scolinex, no lo entiendes, ¿qué me podría esperar de ti? Mírate, eres un novato en esto, ni siquiera tenías razones exactas para convertirte en un asesino, pudiste haber continuado como una persona normal, con una vida tranquila, pero preferiste venir al lado de las sombras......No, por favor te voy a rogar que no digas que me amas por favor! Esto no es fácil para mí, me agradas, pero, yo, yo no te amo lo siento. Se que soy cruel al decirte esto, pero ya no te aferres a algo imposible, estoy casada con Jeff y no lo puedes evitar, yo solo quiero estar con el.
-Scolinex: Con el asesino de tu familia.
-Jane: Y de nuevo con lo mismo! Eso ya lo dejé atrás Scolinex, se perfectamente lo que hago y no necesito que nadie me ayude.
-Scolinex: No Jane!! No lo entiendes!! Estás condenada a un infierno por haberte casado con él! Escápate conmigo! Sí, vamonos ya ahora que nadie nos ve!--me tomó fuertemente de los hombros sacudiéndome--.
-Jane: ¡Suéltame! No voy a ir a ningún lugar contigo!!--forcejee pero me había agarrado de los dos brazos--.
-Jeff: ¿Te molestaría soltar a mí esposa imbécil?--la voz de Jeff sonó detrás de mí y tomándome de la cintura me zafó de los brazos de Scolinex, pegándome a su costado--.
-Jane: Jeff...
-Scolinex: Miren, miren, miren quién llegó, solo es el idiota de Jeff The Killer, vamos, suelta a Jane.
-Jeff: Jaja, ¿sólo por que tu me lo dices? Eres un imbécil, ella es mí esposa y tú perro me aseguraré que esta vez dejes de respirar de verdad sacándote el corazón y apuñalandolo.
-Scolinex: No lo creo, pero yo volveré, ya lo verás y créeme que esta vez no seré yo quien esté muriéndose en el suelo, eso te lo juro!!--salió corriendo hacia la montaña--.
-Jeff: Iría a matarlo en este momento pero no te dejaré sola por el momento, lo descuartizaré de una manera tan cruel que le seguirá doliendo incluso muerto.
Yo me quedé callada y volvimos a la fiesta.
Todo estuvo muy bien, no recordé a Scolinex en el resto de la fiesta, y al final, Jeff me cargó y entramos en un auto negro, no sabía si era de el o de quien era, pero nos llevó lejos, incluso me dormí un rato en el camino, no sabía a dónde íbamos, pero estaba bien a donde fuera.
Abrí los ojos y estaba en una elegante sala de una elegante casa recostada, observé mi vestido negro de novia, era tan hermoso. La casa era grande, la sala era blanca y en frente había un gran piano, un comedor de madera fino con su vitrina, habían varias pinturas extrañas en las paredes, era toda una casa elegante. Me levanté extrañada y miré por el gran ventanal que estaba en frente de mí, estaba oscuro, ya había anochecido, y vi muchos árboles, claramente estaba en un bosque, miré a mi al rededor y saqué mi cuchillo, comencé a caminar por la casa, estaba la gran cocina que parecía sacada de una revista de decoración, regresé y subí las grandes escaleras, parecían de películas de los años 50, demasiado elegantes, arriba de mí había un gran candelabro brillante, seguí subiendo y abrí la recamara principal, tenía una gran, gran cama blanca, todo parecía sacado de la revista de decoración, muy hermoso, me asomé por la ventana y vi la gran alberca iluminada, dos brazos rodearon mi cintura y automáticamente sonreí.
-Jeff: Despertaste.
-Jane: ¿Dónde estamos Jeff?
-Jeff: Es mi regalo de la Luna De Miel.
-Jane: Vaya, hasta luna de miel, ¿sabías que eres un maldito loco?--voltee y sonreí--.
-Jeff: Jaja, sí, me lo haz dicho toda tu vida--me recordó--.
Ambos reímos y sentí como desabrochó mi vestido por detrás, me sonrojé al recordar que justamente así se sintió mi espalda la primera vez que Jeff me hizo suya, cuando aún lo odiaba.
Al sacar de un movimiento rápido mi vestido, yo me quedé solo en ropa interior, sonrió más, con esa sonrisa retorcida y maniática que tanto me gustaba, el hizo lo mismo con su ropa y abrió la ventana que tenía un pequeño balcón que daba a la alberca; me tomó de la cintura y me besó, sentí como me cargó y comenzó a caminar hacia el balcón, no me imaginé lo que tenía en mente, cuando menos me di cuenta el ya estaba parado sobre el barandal del balcón, aquello me asustó al ver que yo estaba flotando en el aire de no ser por sus brazos.
-Jane: ¡Ay! Jeff, hazte para atrás, nos vamos a caer.
-Jeff: Tu solo disfruta--rió-- no sucederá nada malo pequeña Jane.
-Jane: Ya verás lo que te haré si me tiras.
En ese momento se lanzó en el aire haciendo que sintiera un vacío en el estómago mientras gritaba, entonces caímos en el agua, eso fue un gran clavado, mis pies tocaron el suelo de la alberca y rápidamente salí nadando para respirar.
-Jeff: Hahaha, ¿te gustó?--entrecerré los ojos--.
-Jane: Te lo advertí--por alguna razón traía mi cuchillo en las manos y me le lancé haciendo cortes en su abdomen y brazos debajo del agua, la alberca se empezó a enrojecer al grado que parecía una alberca de sangre--.
-Jeff: Ah, con que quieres jugar Jane, este juego lo pueden jugar dos--sacó su cuchillo e igualmente hizo cortes en mi abdomen, parecía que lo hacía con delicadeza--.
Más sangre salió, ambos reímos y nos sentamos en la orilla de la roja agua.
-Jeff: Me he dado cuenta que después de ti, jamás me darán ganas de estar con otra mujer, nunca me han dado ganas, hasta que apareciste tú.
-Jane: Lo mismo digo yo Jeff, lo mismo digo yo.
Me besó de nuevo, luego fuimos a nuestra habitación y fue la noche más especial que yo había tenido en mi vida, era como ser otra mujer.
Allí pasamos un tiempo.
Alice:
Todo era muy asfixiante sin ver a Jeff, y saber que estaba con Jane en su estúpida Luna De Miel, aún no podía creer que Jeff The Killer fuera un hombre casado, y ni siquiera conmigo, era algo que simplemente no podía entrar en mis pensamientos, tomé mi hacha y salí de la casa, estar ahí enserada metida en mis pensamientos dolorosos y sanguinarios me hacía sentir mucho peor, también estuve pensando en la oferta de Nina, ella estaba dispuesta a matarlos, sinceramente eso era imposible, pero quizá con ayuda, las cosas cambiarían.
Caminé por el frío bosque escuchando los cuervos que estaban a mi al rededor, caminé por el río y de puro coraje descuarticé a un hombre que estaba ebrio caminando por ahí con mi hacha, me manché de mucha sangre.
Quizá debería matar a Jane con la ayuda de Nina, ambas queríamos lo mismo, pero esa estúpida de Jill era su amiga y sería Jane y Jill contra Nina y yo, nadie más se metería, era obvio que Ben no lo haría, solo lo dijo porque Nina al parecer lo intimida, pero a mi no, en lo absoluto. De todos modos debía de aceptar porque sería, dejarla viva viendolos juntos diariamente hasta su muerte natural, o ayudar a Nina y matarla con un cierto grado de posibilidad y luego matar a Nina si se quiere interponer, y al final sería--suspiré-- Alice Liddell & Jeff The Killer, juntos.
Lo pensaré, de cualquier modo fue muy extraña la noticia de que ahora resultaba que sí se amaban y que se iban a casar......fue muy extraño, si siempre se han odiado.
Le haría caso a Nina, quizá sea una buena opción, de cualquier modo todos somos asesinos aquí.
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