-Jane: Espera, ¿qué crees que estás haciendo?
-Jeff: Le diré a mi hermano que no hay tal boda--dijo con una mirada helada--.
-Jane: Espera tú no puedes salir, no te arriesgues.
-Jeff: ¿A qué me arriesgo?
-Jane: Yo se lo que te digo, yo iré a hablar con el, tu espera aquí.
-Jeff: --bufó-- no te tardes.
Le di un beso en la frente y salí corriendo buscando a Liu, corrí en frente de todos los invitados quienes me miraron desconcertados por mi aparición en frente de todos, llegué hasta donde estaba él y respiré hondo antes de hablarle.
-Jane: Liu...
-Liu: ¿Jane? ¿Qué haces aquí?--me miró sorprendido-- no deberíamos vernos antes de la ceremonia.
-Jane: Espero que me entiendas, y que aceptes mi decisión--mi cara se puso seria--.
-Liu: ¿Qué tienes? Me estás espantando, ¿qué pasa?
-Jane: No me voy a casar Liu.
-Liu: Ya habíamos hablado de esto Jane y aceptaste, ya te dije que Jeff desde donde sea que esté, esta feliz de ver que rehaces tu vida.
-Jane: Jaja, créeme que no está feliz, uhh.
-Liu: Sí lo está.
-Jeff: No, no lo estoy.
Escuché su voz detrás de mí de nuevo, mi sonrisa se desvaneció, oh no ¿qué hace aquí?
-Liu: ¿Jeff? Te dije que te alejaras.
-Jane: ¿Así que sabías que estaba vivo? Maldito..
-Jeff: Cierra la boca estúpido, yo, me arrepentí de haberte "matado" a ti, al igual que a mamá y papá. Pero veo que no sirvió de nada--se rió como maniático-- eres peor de lo que creí, quererte casar con mi mujer engañándola, créeme que lo que tú le hiciste es peor de lo que yo le hice.
-Liu: No me hagas hacer algo que no debería de hacer aquí hermanito.
-Jeff: He vivido casi toda mi vida en las sombras del homicidio y la locura dentro de la oscuridad, no soy el mismo niño miedoso con el que creciste Liu, ya no sabes quién soy.
-Liu: ¿Sabes? Ahora comprendo una cosa.
La boca de Jeff comenzó a sangrar, sus ojos penetrantes lo miraban con locura, no se podía descifrar que podría hacer.
-Liu: Esto nunca va a terminar hasta que uno de los dos esté muerto.
-Jane: No digas estupideces, no tiene por qué acabar así.
-Liu: Tú y yo fuimos victimas de mi hermanito, y el odio no va a acabar, esto no tiene fin, o mueres tu o muero yo.
-Jeff: Perdóname Liu, nunca quise hacerte daño a ti ni a mis papás, pero ahora sí quiero hacerte sufrir.
-Liu: Vamos, acércate Jeffy, pensar que antes solía protegerte de los niños mayores que te querían pegar, ahora yo te haré pagar por todo lo que hiciste.
-Jeff: JAJAJA, si así lo quieres, GO TO SLEEP.
Caminaron por el bosque, ambos sacaron sus cuchillos y corrieron el uno hacia el otro sin terror alguno, todo fue muy rápido, no se exactamente que sucedió, de un segundo a otro ellos se iban a matar ¿es que acaso no terminaría esto? Yo estaba justamente en medio de los dos, el cuchillo de Liu atravesaba mi espalda y el de Jeff mi pecho, yo estaba de frente hacia Jeff, lo miré sin expresión alguna y sangre salió de mi boca, su cara se volvió de terror y miedo por primera vez desde hace más de ocho años que no veía, yo sonreí y lo miré, comprendí su expresión, el me dijo la verdad, eso solo significaba una cosa, era el terror y el miedo de perder lo más preciado que tenía en su vida.
-Jane: Jeff, mi amor, cuida a nuestra hija..por....favor--fue todo lo que pude decir antes de caerme muerta--.
"La muerte, solo es cuestión de tiempo".
NARRO YO:
Liu sin saber que hacer quedó petrificado con lagrimas brotando de sus ojos, desgarrado corrió lejos. En cuanto a Jeff miró una vez más a su esposa muerta en el suelo con una cara de terror y miedo verdadero, arrepentimiento y dolor puro, se agachó y tomó su rostro.
-Jeff: ¡Jane! ¡despierta! Por favor, abre tus ojos, por favor--tocó la herida y su mano se llenó de sangre-- ¿Puedes escucharme? por favor, te lo ruego, te amo.
La cargó y corrió por todo el lugar, hasta llegar a un hospital donde amenazó de muerte a los doctores si no la atendían a tiempo.
JANE THE KILLER:
¿Dónde estoy? ¿Acaso esto es el cielo? ¿Pero cómo? Yo debería estar en el infierno, yo no merezco el cielo con todo el pecado que he cometido, pero no vi a nadie ni nada, miré a mi al rededor y vi a una mujer caminar hacia mí. La reconocí.
-Jane: ¿Mamá?--comencé a llorar--.
-Mamá: Si, mi amor, soy yo, cómo has cambiado.
-Jane: ¿Estoy muerta?
-Mamá: Jane, necesito que me escuches y te relajes por favor.
-Jane: Por favor, no puedo estar muerta, yo tengo por qué vivir, tengo una familia que cuidar y querer.
-Mamá: Esta hermosa mi nieta.
-Jane: ¿Y papá?
-Mamá: El está bien, estoy hablando por los dos. Hija no sigas con ese odio contra Jeff.
-Jane: ¿Jeff? ya no lo odio.
-Mamá: Lo puedo notar, diste tu vida por el, eso es amor verdadero. El no eligió ser así, el nunca quiso hacernos daño, el está arrepentido por eso, tú estás destinada a estar con el mi niña, al pobre también lo arrastraron a la oscuridad.
-Jane: Sí lo entiendo pero ¿cómo puedo hacer eso? Estoy muerta y sin opción--lloré más--.
-Mamá: Dile que lo perdonamos, que esté tranquilo, hija, regresa. Cuida a tu niña y a tu esposo a tu familia.
-Jane: ¿Cómo?
-Mamá: Abre los ojos antes de que sea tarde--me dio un beso en la frente-- yo siempre he estado contigo, aquí--tocó mi corazón y desapareció--.
Abrí los ojos en una cama de la morgue, ¿cuanto tiempo había pasado? Logré doblar mis piernas y levantarme, tomé mi ropa, me cambié y salí de aquel hospital confundida y con un gran dolor de cabeza. Me acerqué a una mujer joven que estaba formada en una fila.
-Jane: Disculpa, ¿a qué fecha estamos? ¿hoy es 6 de Mayo?
-xXx: No, el 6 de mayo fue el sábado pasado, hoy es sábado 13.
-Jane: Gracias.
Salí del hospital, parecían las 3 de la tarde, miré a mi al rededor, sí, estaba en bloody Streets, atravesé la avenida y subí al bosque mareada, al llegar a la casa me asomé por una ventana, hay estaban Jeff, Eyeless Jack, Slenderman, su esposa, Sally y mi hija, Jeff traía cargando en las piernas a Jenny, todos lucían tristes, pero Jeff lucía devastado, excepto mi hija, seguramente le mintieron acerca de mi supuesta muerte. Caminé hacia la puerta en en frente y la abrí, todos me miraron, de pronto sus miradas se quedaron asombradas, miré a todos, dejé la de Jeff para el final.
-Jane: Lamento la demora, pero apenas desperté.
Todos se levantaron y me abrazaron, Jeff comenzó a sollozar mientras me abrazaba junto a mi hija, por fin estábamos juntos, mi familia, los abracé más.
Poco a poco todos se fueron enterando, le conté a Jeff lo de mi madre y le dio gusto, me daba alegría, mucha alegría que después de toda la locura de Jeff aún queda dentro de el, el niño bueno que alguna vez fue, al parecer no había cambiado del todo, sí, ambos eramos asesinos, pero ahora mi vida tenía sentido con mi familia, mi sangrienta familia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario