Me recosté en la cama y me quedé profundamente dormida.
Estaba en el bosque, pero estaba perdida, solo sostenía el borde del cuchillo haciendo pequeños cortes en mis dedos, miré la sangre y sonreí. Miré a mi al rededor, no podía ver nada por la gran neblina, cuando vi a Jeff parado en frente de Liu, ambos se miraban, se parecían tanto, solo que no me podía acercar tanto, como una especie de fuerza invisible me lo impedía. Solo se miraban, Liu sacaba un gran cuchillo de carnicero, al igual que Jeff, quien decía a su hermano mayor sin cesar "GO TO SLEEP, GO TO SLEEP, GO TO SLEEP LIU". Liu apuñalaba a Jeff en el estómago, mi marido cayó al suelo desangrándose, solo gritaba "¡¡JEFF!!", él lanzó su cuchillo y con una gran puntería mató a su hermano mayor encajando el cuchillo en la garganta de Liu, quién también cayó al suelo muerto, por fin pude correr hacia Jeff y arrodillada tomé su cabeza.
-Jane: Te pondrás bien
-Jeff: Jane, mira mi sangre, esto no va a parar, mira el color rojo que fluye por mi cuerpo, esa es mi alma, mi alma está fluyendo, yo estoy fluyendo. ¿Recuerdas que querías esto? Nunca lo lograste mientras quisiste, pero ahora que ya me perdonaste, está sucediendo--una lágrima cayó de mi ojo-- Ve a dormir por ahora Jane, yo te protegeré siempre, dulces sueños que están hechos de esto, yo volveré para salvarte de esto, te amo, pero ve a dormir.
En ese momento su cabeza cayó y su cuerpo sin vida quedó a mi lado.
Desperté jadeando, miré a mi lado y ahí estaba Jeff dormido, más tranquila, pasé mi brazo por su fría espalda, el de inmediato volteó y me miró a los ojos, estaba a menos de dos centímetros de mi cara, la punta de su nariz tocó la mía, el sonreía pero aún así parecía tener el ceño fruncido, como si algo le molestara o le preocupara.
-Jane: ¿Estás bien?--me aclaré la garganta--.
-Jeff: Sí, pero eso no importa ahora, Jane necesito que seas honesta conmigo por favor.
-Jane: ¿Qué sucede?--me puse nerviosa, porque estaba 99% segura de saber que quería saber el--.
-Jeff: ¿Con quién hablabas?
-Jane: ¿A qué te refieres?
-Jeff: Sabes muy bien a que me refiero, parecías preocupada, dímelo porque de cualquier modo me voy a enterar.
Aquello me asustó un poco.
-Jane: No hablaba con nadie en especial Jeff, deja de pensar en eso, no tiene importancia, no pasa nasa.
-Jeff: Te pedí que fueras sincera.
-Jane: Y lo estoy siendo, por favor Jeff, créeme, no pasó nada.
El se levanto sin decir palabra y salió de la habitación, torcí el gesto e hice lo mismo, al terminar de arreglarme, decidí hacer una cosa, viajaría hasta mi antigua casa, quería recordar de nuevo esos sentimientos que se hallaban incrustados en mi corazón.
No le dije a nadie, sabía que ese tema a Jeff le causaba una gran incomodidad, y prefería no hablar de eso y mucho menos querría que yo fuera hasta allá, pero sentía la necesidad, más tarde le iría a dejar flores a mi familia al cementerio.
Salí sin decir nada, sabía que probablemente me terminaría arrepintiendo pero era necesario para mí, hace tiempo que quería ir.
Tomé las llaves de mi auto y me fui, nadie lo notó gracias a dios. Como acostumbraba, me puse mis lentes de sol y me fui.
Al llegar ya era de tarde, incluso casi estaba oscureciendo, me estacioné en frente de la antigua casa de mi esposo y ex vecino Jeffrey Woods.
La miré un momento y noté que mi casa la habían vendido, aunque probablemente se han de haber tardado años en venderla, dado a que todos en este pueblo sabe lo que paso en la casa de Jeff y en la mía, recuerdos muertos, me asomé por la ventana trasera y vi a una joven de aproximadamente 15 años de edad gritando que iba a ir a una fiesta y que no necesitaba ningún permiso, obviamente se refería al de sus padres. La mujer, osea la madre de la chica, y le dijo que se callara y que se fuera a dormir, la niña echaba chispas de la rabia y subió las escaleras obedeciendo, error jovencita, error.
No me gustó la idea en lo absoluto de que mi casa estuviera llena de desconocidos, aquello me hizo enojar, sentí de nuevo el borde de mi cuchillo y lo apreté con gran fuerza, cortando mi mano molesta.
Entré por la parte abierta del sótano y corté la luz, sonreí y subí por las escaleras.
xXx: ¿Sarah?--dijo la voz de la mujer acercándose a mi, debía pensar que yo era su hija--.
-Jane: Shhh--le encajé en las costillas el cuchillo y sangró, al parecer la chica se había dado cuenta porque escuché un pequeño chillido--.
La mujer cayó y yo seguí hasta llegar a mi antigua habitación, muchos recuerdos llegaron a mi mente, la sangre me hervía por un momento sentí que no podía caminar por tantos recuerdos, deseos y odio que estaban revoloteando dentro de mi. Abrí la puerta, y abrí el ropero, ahí estaba la niña escondida, escuchaba su respiración frenética al fondo, al parecer quería llamar a la policía pero llegué temprano. Seria la tomé de un mechón de cabello y la saqué de ahí la aventé contra el suelo.
-Sarah: Por favor, no me hagas esto no se quien seas pero por favor.
-Jane: Yo solía vivir aquí, desde hace más de ocho años, ¿conoces la historia de Jeff The Killer y Jane The Killer?
-Sarah: S..sí, todos hablan de esa historia en este pueblo, dicen que son los asesinos más buscados por la FBI.
-Jane: Estas viviendo en la casa de uno de ellos.
-Sarah: ¿Qué?
-Jane: Mi nombre es Jane Arkensaw, pero tú me conoces como Jane The Killer--sonreí-- esta es mi casa.
Ella se quedó muda del asombro y el pánico.
-Jane: Usualmente no platico con mis victimas, solo los destripo hasta morir--escurrieron sus lagrimas-- pero eres la excepción niña, y simplemente por el hecho de que has vivido en mi casa, solo que no debiste haber ido a dormir, es una verdadera lástima que hayas sabido esto unos segundos antes de morir.
-Sarah: No!--gritó--.
Lancé mi cuchillo y cayó en el centro de su frágil cuello, la niña se desangró terriblemente, tomé mi cuchillo y sonreí.
Salí y entré a la casa de los Woods, esa estaba clausurada por los brutales asesinatos que se cometieron ahí, en un tiempo diría lo mismo a fuera de la mía, todo seguía intacto, cerré los ojos con fuerza al recordar cuando Jeff me dijo que me haría mas hermosa, cuando desperté ahí y el no me había matado pero todo el terrible espectáculo de su familia y la mía mutilada en mi cara me hizo quererme morir, cuando me prendió fuego y me dijo Go To Sleep, cuando besó mi mano y se fue ya habiendo llamado a los bomberos. Todo esto revivió en un segundo en mi mente. Solté lagrimas al recordarlo, caminé y vi a alguien parado en la ventana.
-Jane: Liu...
-Liu: ¿Qué haces aquí Jane? ¿No estabas en Bloody Streets con mi hermano?
-Jane: Decidí escapar un momento para visitar mi vida antigua--reí entre dientes--.
-Liu: Vaya, sabes te entiendo a la perfección, se lo difícil que ha sido todo esto--caminó hacia mí y se paró en frente de mí-- Se que nadie se esperaba que mi hermanito menor hiciera todo esto. Es difícil enfrentarte a tu pasado, y es difícil encontrar a alguien que te comprenda en verdad.
-Jane: Tienes toda la razón Liu, pero--caminé hacia la ventana-- ¿qué podemos hacer? Lo hecho, hecho está.
-Liu: Bueno, tú decidiste casarte con Jeff, yo decidí vengarme de el.
-Jane: Liu, yo antes me sentía igual que tú, todo lo que quería era acabar con él, pero--me toqué la cara-- creo que todo cambia.
-Liu: ¿Sabes? Hay algo que jamás has sabido, solo mi hermano lo sabe.
-Jane: ¿A qué te refieres?
-Liu: Cuando yo tenía 15 años de edad y el 13 como tú, Jeff estaba enamorado de una niña, siempre la dibujaba, su nombre era Jane y ella era su vecina, a la que diario veía en frente de su ventana y que iban a la misma escuela--otra lagrima se desbordó de mi ojo-- pero había un pequeño problema.
-Jane: ¿Cuál Liu?
-Liu: Jeff sabía que su hermano mayor estaba enamorado de la misma niña y no quería verlo sufrir.
Aquello me dejo impactada, no podía creerlo.
-Liu: Pero su hermano mayor tampoco hacía nada para llamar la atención de aquella linda niña de cabello rubio largo, labios rojos y grandes ojos azules que era hija del jefe de la policía Arkensaw, porque sabía que su pequeño hermano la amaba profundamente desde hace tiempo.
-Jane: Liu...yo, no se que decir.
-Liu: No es necesario que digas nada Jane, después mi hermanito menor enloqueció y mató a su propia familia y a la de la niña que amaba, transformó el rubio cabello de la niña en cabello negro como el ébano al igual que sus ojos y sus labios, una piel tan blanca que parecía nieve, pero aún así, se veía tan hermosa como antes. Y bueno yo solo quiero que sepas que si alguna vez necesitas de mi ayuda, si mi hermano te hace algo, no dudes en decírmelo, yo estaré encantado de arreglarlo.
Tomó mi mejilla y acercó su rostro, estaba a punto de besarme............
-Jane: No Liu--moví mi rostro--.
-Liu: Lo siento, yo no quería.
-Jane: No, yo lo siento, pero gracias por todo, debo irme.
Caminé hacia abajo a un paso acelerado.
-Liu: Jane, Jane espera.
-Jane: Adiós Liu.
Salí de la casa y confundida llegué al panteón, pude dejar mis flores y comencé a llorar con desesperación. ¿Qué le había pasado a mi vida?.
-Jeff: Supuse que estarías aquí.--escuché su voz detrás de mí--.
Voltee y estaba ahí parado viéndome serio, incluso parecía molesto.
-Jane: Si, es solo que..
-Jeff: Es solo que te gusta irte así como si nada sucediera, dejándome en ridículo de que mi propia esposa se larga cuantas veces quiera sin avisar a nadie--gritó enfadado--.
-Jane: Jeff, no te pongas así.
-Jeff: ¿Cómo quieres que me ponga? Sabes que odio esto Jane, lo detesto, ¿tanto me odias?
-Jane: No digas estupideces--me levanté secándome las lagrimas--.
-Jeff: Estupideces lo que haces tú, estoy harto que hagas esto como si nada pasara, claro, te largas con quien sabe quien, al fin que el idiota de Jeff ni se da cuenta.
-Jane: Sabes que desde hace tiempo quería venir!--me enojé también, sí, sabía que terminaría arrepintiéndome--.
-Jeff: Maldita sea, pudiste haberme avisado, en vez de largarte así, ¿qué? ¿hay alguien más?
-Jane: ¿De qué estás hablando? eres un maldito loco.
-Jeff: Sabes perfectamente de lo que estoy hablando.
-Jane: No, no hay nadie más, de cualquier modo creo que cometí un error al haberme casado contigo, solo eres un maldito enfermo mental.
-Jeff: Jane....--eso le cayó de peso y me miró-- ¿estás arrepentida de haberte casado conmigo?
-Jane: Perdóname, es solo que--negué con la cabeza frunciendo los labios-- solo vamos a casa.
Al llegar todo estuvo en silencio, me acosté sin decir nada y cerré los ojos, él hizo lo mismo.
Así estuvieron los días, últimamente el se mostraba enojado conmigo, e insensible, aquello me hizo sentir muy mal, ya no sabía ni que pensar.
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